Facetas diferentes....

Facetas diferentes....

viernes, 1 de julio de 2016



La autoestima es una experiencia íntima: es lo que pienso y lo
que siento sobre mí mismo, no lo que piensa o siente alguna
otra persona acerca de mí. Mi familia, mi pareja y mis amigos
pueden amarme, y aun así cabe la posibilidad de que yo no me
ame. Mis compañeros de trabajo pueden admirarme y aun así yo
me veo como alguien insignificante. Puedo proyectar una imagen
de seguridad y aplomo que engañe a todo el mundo y aun
así temblar por mis sentimientos de insuficiencia. Puedo satisfacer
las expectativas de otros y aun así fracasar en mi propia vida.
Puedo ganar todos los honores y aun así sentir que no he conseguido
nada.
Una autoestima consolidada permite dar curso, dar alas, a
lo que se piensa, a lo que se desea, enfrentar dificultades, no
ser demasiado influenciable por la mirada de los otros, tener
sentido del humor, “Saber que se puede”, como canta Diego
Torres. Se puede sobrevivir a los fracasos y a las desilusiones,
negarse a los abusos, expresar dudas, tolerar cierta soledad,
sentirse digno de ser amado y soportar el dejar de ser amado
por una persona imaginando que puede haber otra, aunque no
haya otra en lo inmediato. La autoestima consolidada permite
expresar temores y flaquezas sin avergonzarse, vincularse con
otros significativos sin vigilarlos o ahogarlos, admitirse el derecho
de decepcionar o fracasar.

DE LUIS HORNSTEIN 


martes, 28 de junio de 2016

Yo Soy Yo


En todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo,
pero nadie es exactamente como yo. 
Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío
porque yo sola lo escogí.
Soy dueña de todo lo que me concierne:
De mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
mis sentimientos, sean lo que sean, ira, gozo, frustración,
amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que de ellas salen,
corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
mi voz, fuerte o suave, y todas mis acciones,
ya sean para otros o para mí misma.
Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente.
Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mí misma que me embrollan,
y otros aspectos que no conozco.
Mas mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma,
valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los embrollos
y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva, diga lo que diga,
haga lo que haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta
en un instante del tiempo, esa soy yo.
Esto es real y refleja donde estoy en ese instante del tiempo.
Más tarde, cuando reviso cuál era mi imagen visual y auditiva,
que dije y que hice, que pensé y que sentí,
quizá resulte que algunas piezas no encajen.
Puedo descartar lo que no encaja
y conservar lo que demostró que si encaja.
E inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.
Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer.
Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros,
para ser productiva, y para encontrar el sentido y el orden del mundo
formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mí misma,
Y por ello puedo construirme.
Yo soy yo y estoy bien.
Viginia Satir

CUIDEMOS DE NOSOTROS MISMOS


«No podemos fijar un límite y cuidar los sentimientos de otra persona a la vez. Es imposible; las dos acciones se contradicen.
¡Qué virtud tan tremenda tener compasión por los demás! ¡Qué difícil puede ser esta misma cualidad para establecer límites!
Es bueno preocuparse por otras personas y por sus sentimientos, pero también es esencial cuidar de nosotros mismos. A veces, para cuidar bien de nosotros mismos, necesitamos elegir.
Algunos de nosotros vivimos con un mensaje profundamente imbuído de nuestra familia, o de la iglesia, acerca de nunca herir los sentimientos de los demás. Podemos reemplazar este mensaje con otro que diga que no está bien que nos lastimemos a nosotros mismos. A veces, cuando cuidamos de nosotros mismos, otros reaccionan sintiéndose heridos.
Eso está bien. Nosotros aprenderemos, creceremos y nos beneficiaremos con la experiencia; y ellos también. El impacto más poderoso y positivo que podemos tener sobre los demás se logra asumiendo la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos y permitiendo a los otros que sean responsables de sí mismos.
Tener interés en los demás funciona. Cuidarlos, no. Podemos aprender a caminar entre estos dos extremos.
Hoy fijaré los límites que necesite establecer. Dejaré ir mi necesidad de cuidar los sentimientos de los demás y, en cambio, cuidaré de los míos. Me daré permiso de cuidarme a mí mismo, sabiendo que es lo mejor que puedo hacer por mí mismo y por los demás.»
Melody Beattie
«El lenguaje del adiós»

LIBERAR


«Deja que se vayan los miedos.
Deja ir también cualquier creencia negativa, limitante, autodestructiva que esté enterrada en tu subconsciente.
Estas creencias pueden ser acerca de la vida, del amor o de ti mismo. Las creencias crean la realidad.
Déjalos ir. Por profundos que estén enterrados tus miedos, resentimientos y creencias negativas, déjalos ir a todos. Deja que aflore la creencia o el sentimiento. Acéptalos; ríndete ante ellos. Siente la incomodidad o el desasosiego. Luego, déjalos ir. Deja que las nuevas creencias reemplacen a las viejas. Deja que la paz y la alegría reemplacen el miedo.
Date a ti mismo y a tu cuerpo permiso de dejar ir los miedos, resentimientos y creencias negativas. Libera todo aquello que ya no te resulta útil. Confía en que estás siendo curado y preparado para recibir lo bueno.»
Melody Beattie
«El lenguaje del adiós»

DEJA EL PAPEL DE VÍCTIMA


«Está bien tener un buen día. Realmente está bien.
Está bien que te esté yendo bien y que sientas que tu vida es gobernable y que vas por buen camino.
Muchos de nosotros hemos aprendido, como parte de nuestra conducta de supervivencia, que la manera de obtener la atención y la aprobación que queremos es siendo víctimas. Si la vida es espantosa, difícil, ingobernable, demasiado dura, injusta, entonces, pensamos, los otros nos aceptarán, les agradaremos, nos aprobarán.
Podemos haber aprendido esto por haber vivido y habernos relacionado con gente que también aprendió a sobrevivir siendo víctima.
Nosotros no somos víctimas. No necesitamos ser victimados. No necesitamos estar desvalidos y fuera de control para obtener la atención y el amor que anhelamos. De hecho, el tipo de amor que buscamos no se puede obtener de otra manera.
Podemos conseguir el amor que realmente queremos y necesitamos sólo cuando nos adueñamos de nuestro poder. Aprendemos que podemos pararnos sobre nuestros pies, aunque a veces nos sintamos bien al apoyarnos un poquito. Aprendemos que la gente en quien nos estamos apoyando no nos está deteniendo. Está parada junto a nosotros.
Todos tenemos días malos, días en que las cosas no van como nos gustaría, días en que sentimos tristeza y miedo. Pero podemos lidiar con nuestros días malos y con nuestros sentimientos más oscuros de manera que reflejen responsabilidad por uno mismo más que victimización.
También está bien tener días buenos. Quizá no tengamos tanto de qué hablar, pero tendremos más qué disfrutar.»
Melody Beattie
«El lenguaje del adiós»
«El sentirnos fuertes es primordial para tener auto-estima. Por lo tanto, para tener auto-estima, necesitamos sentirnos fuertes y esto significa sentirnos poderosos. Necesitamos sentir qué contamos. Para hacerlo necesitamos desarrollar responsabilidad personal y crear las formas para hacer que esto suceda con las demás personas.
Muchas personas le temen al poder porque para ellas sólo significa fuerza. Pienso que el poder es como la energía, algo que se puede usar, canalizar y dirigir hacia fines destructivos o constructivos.
Podemos elegir y, elegir responsablemente. El poseer mi poder es el principio para llegar a ser el autor de mis elecciones y el llegar a ser un ser humano responsable.»
Viginia Satir
«Lo que hace posible acrecentar nuestro sentimiento de auto-estima es el estar dispuesto a abrirse a nuevas posibilidades, para probarlas, y entonces, si encajan, practicarlas utilizándolas hasta que sean verdaderamente nuestras.
Para empezar el proceso he descubierto lo que llamo:
Las cinco libertades
- La libertad de ser y escuchar lo que está aquí en lugar de lo que debería ser, fue o será.
- La libertad de decir lo que uno siente y piensa en lugar de lo que uno debería sentir y pensar.
- La libertad lo que uno siente, en lugar de lo que uno debería sentir.
- La libertad de pedir lo que uno quiere, en lugar de esperar el permiso para hacerlo.
- La libertad de correr riesgos por tu propia cuenta, en lugar de elegir sólo lo que es "seguro" y no arriesgarse.»
Viginia Satir

LAS MUJERES, LA COMPETENCIA Y LA ENVIDIA: POR QUÉ LO HACEMOS Y CÓMO DETENERLO


La competencia y la envidia profundizan nuestros sentimientos de disconformidad. Esto nos hace más inseguras, desconfiadas, resentidas y hasta agresivas. Si las mujeres en algún momento han de sanar necesitan buscar la manera de conciliar la verdad acerca de cómo han sido heridas por la competencia y la envidia y cómo ellas también han herido a otras mujeres. Cada una necesita poner de su parte. He aquí algunas verdades prácticas para empezar a romper el ciclo:
1. Valora tus ganancias y tus logros. Enfócate más en lo que ya has logrado en lugar de lo que no has logrado aun. Usa tus logros pasados como escalinatas hacia tus logros futuros.
2. Acepta a otras mujeres tal como son. Cada mujer es única y su historia personal impactará sus decisiones y acciones. Por lo tanto ella tiene sus propias ideas, su forma de hacer las cosas y su propio criterio. Aprende a respetar eso.
3. Acepta que hay y siempre habrán otras mujeres que te superan en muchos aspectos. Puede ser que tengan más talento, son más bonitas, son más amigables, más elocuentes… sea cual fuere el caso, deja de compararte con ellas. Lo que ellas tienen es de ellas. En su lugar, busca resaltar y mejorara tus propias fortalezas.
4. Evita hablar de otras mujeres en su ausencia. Si no puedes decírselo a la cara, probablemente no debes decirlo. Mantener una amistad siempre debe valer más que chismear o repetir palabras necias.
5. No seas hipócrita. Si sientes que fuiste herida, sé honesta. Busca una manera de confrontar personalmente a la mujer que te ofendió, haz una cita y habla con ella, llámala por teléfono, escríbele una carta. Dile exactamente cómo te sientes sin acusar ni reciminar. Después sé lo suficientemente mujer para perdonar, soltar y seguir adelante.
6. No incluyas a otros en tu guerra. Cualquiera que sea el asunto personal que tienes con otra mujer es entre tú y ella. No necesitas incluir un motín de mujeres para defenderte.
7. Enorgullécete de ti misma. No esperes que otros celebren tus logros. Es posible que nunca ocurra. Valídate a ti misma aprendiendo a celebrar cada ganancia. Te lo mereces.
8. Toma el tiempo para celebrar a otras mujeres, a pesar de todo.Las mujeres podemos reemplazar la competencia y la envidia con demostraciones genuinas de admiración por otras mujeres.
9. Respeta a todas las mujeres. Para obtener respeto, hay que dar respeto. Esta es también la manera de obtener respeto y amistad.
Norka Blackman-Richards
Traducción: Dinorah Blackman de Williams
«Crecí con rock'n'roll, comidas rápidas y subterráneos. Jamás visité culturas exóticas ni estudié técnicas tribales. Leo los diarios, voy al cine, me preocupa qué prepararé para la cena y voy a trabajar, como la mayoría de las personas. Sólo que para mí ir a trabajar es como emprender un viaje; un viaje a un plano de conciencia extático...
El éxtasis es mi "vuelo", un estado natural de puro ser. El éxtasis es mi experiencia de Dios. Es un estado de plena vitalidad y unidad de cuerpo, corazón, mente, alma y espíritu. Es lo que necesitamos para sanar nuestro desmembramiento psíquico. No podemos continuar divididos, el cuerpo contra la mente, la mente contra el corazón, o lo que fuere. Conozco el dolor del desmembramiento, de estar escindida de mí y contra mí. El éxtasis ha sido mi curación.»
Gabrielle Roth
«Mapas al éxtasis. Enseñanzas de una chamán urbana» (Prólogo)
«Mi tarea consiste en despertar poder en las personas por medio del proceso creativo. Doy por supuesto que todas las personas son como yo: quieren despertar, liberarse. Liberar el cuerpo para experimentar el poder del ser. Expresar el corazón para experimentar el poder del amor. Vaciar la mente para experimentar el poder del autoconocimiento. Despertar el alma para experimentar el poder de ver. Encarnar el espíritu para experimentar el poder de sanar.
El movimiento es mi medicina. El ritmo es nuestra lengua madre universal. Es el lenguaje del alma y, sin embargo, porque vivimos en gran medida separados de la fuente de nuestro verdadero poder personal, es un lenguaje olvidado. Vivimos en nuestras cabezas. Vivimos una idea de lo que somos. Pensamos que sólo somos nuestra personalidad. Pero un cuerpo sin alma no tiene ritmo. Una persona sin movimiento es apenas un bulto ambulante...
Todos somos bailarines. Todos llevamos dentro un chamán a la espera de despertar, listo para danzar sobre el filo de la realidad.»
Gabrielle Roth
«Mapas al éxtasis. Enseñanzas de una chamán urbana» (Prólogo)
«Nuestro ser entero está encarnado. Cuando nos miramos en el espejo, ¿qué vemos? ¿una mirada apagada y hueca? ¿un pecho hundido? ¿una sonrisa fingida? Vayamos a mirarnos. ¿Qué vemos? Si no es un ser brillante que rebosa energía y presencia, quiere decir que nos escamoteamos el don de la vida. Lo sé por experiencia. Me ha pasado. He visto miles de yoes ausentes, todos los hemos visto, en el subterráneo, en el tránsito de las horas pico, en el supermercado, perfilados contra las luces mortecinas del atardecer. Y todos sabemos que con frecuencia somos una de esas personas.
Para muchos, el cuerpo es un enemigo temible cuyos instintos, impulsos y apetitos deben ser conquistados, domados, vencidos, sometidos y reducidos a servidumbre.
Irónicamente, eso es lo que hacía yo como bailarina. Aprendí a ignorar, negar, controlar, maltratar y abusar de mi cuerpo. Sabía cómo exigirle pasos de fantasía, cómo reanimarlo con una droga y dejarlo fuera de combate con otra, cómo hacerle padecer hambre y cómo adornarlo, pero no confiaba en él, no me gustaba. No es de extrañar que no habitara mi cuerpo, ni que rara vez dejara que mi respiración se expandiera por debajo del cuello. El mío llegó a ser un cuerpo desconectado de las olas, los ritmos y los ciclos que componen el óceano de mi ser. Era capaz de bailar, pero había olvidado cómo moverme o ser movida.
El camino que me llevó de vuelta a la vida fue la danza extática. Reingresé en mi cuerpo aprendiendo a mover mi yo, a ejecutar mi propia danza de adentro hacia afuera, y no de afuera hacia adentro.»
Gabrielle Roth
«Mapas al éxtasis. Enseñanzas de una chamán urbana» (Capítulo 1)
«Si tenemos cuerpo, somos bailarines. El poder para mover el cuerpo en ritmo está en nosotros. El poder para ser sensuales y tener orgasmos plenos mora en cada uno. El poder para estar en armonía con el ritmo de la vida, con sus olas y ciclos, nos pertenece por derecho propio. Este es el poder de ser, la presencia y el carisma que tanto deseamos.
A medida que liberamos el cuerpo para dar lugar al poder de ser, empiezan a fluir todo tipo de sentimientos: antiguos, nuevos, oscuros y luminosos. Estar vivo es peligroso. Significa sentir, y sentir cosas que tal vez preferíamos no sentir o que creíamos que jamás sentiríamos. Estar vivo significa poseer un corazón y expresarlo. Al liberar el cuerpo, liberamos el corazón para que experimente el poder de amar.»
Gabrielle Roth
«Mapas al éxtasis. Enseñanzas de una chamán urbana» (Capítulo 1)

APRECIÉMONOS A NOSOTROS MISMOS


«Ya es tiempo de parar esa tontería de andar por ahí criticándonos a nosotros mismos.
Quizá hayamos caminado la mayor parte de nuestra vida pidiendo disculpas directa o indirectamente, sintiéndonos menos valiosos que los otros, creyendo que ellos saben más que nosotros y creyendo que de alguna manera los otros tienen derecho a estar aquí y nosotros no.
Tenemos derecho a estar aquí.
Tenemos derecho a ser nosotros mismos.
Estamos aquí. Hay un propósito, una razón, una intención para nuestra vida. No tenemos por qué disculparnos por estar aquí o por ser lo que somos.
Somos suficientemente buenos y merecedores.
Los otros no tienen nuestra magia. Nosotros la tenemos. Está en nuestro interior.
No importa lo que hayamos hecho en el pasado. Todos tenemos un pasado, entretejido de errores, éxitos y experiencias de aprendizaje. Tenemos derecho a nuestro pasado. Es nuestro. A trabajado para moldearnos y para formarnos. A medida que progresemos en este viaje, veremos cómo cada una de nuestras experiencias se volteará y será usada para nuestro bien.
Ya hemos pasado demasiado tiempo sintiéndonos avergonzados, disculpándonos y dudando de nuestra belleza interior. Hay que acabar con eso. Dejarlo ir. Es un lastre innecesario. Los otros tienen derecho, pero nosotros también. No somos ni más ni menos que ellos. Somos iguales. Somos quienes somos. Para eso fuimos creados, y eso era lo que debíamos ser.
Eso, mi amigo, es un regalo maravilloso.
Nosotros somos lo más grande que alguna vez pueda sucedernos.
Créelo. Esto hace la vida mucho más fácil.»
Melody Beattie
«El lenguaje del adiós»

lunes, 20 de junio de 2016

Hay mucha belleza, mucha verdad y amor a nuestro alrededor, pero muy pocas veces nos tomamos las cosas con la suficiente calma para apreciarlos, como para darnos cuenta.
Brian Weiss
Siempre elegiré saber la verdad más cruel a vivir en la más dulce de las mentiras, pero también sé que no todos están preparados para ello. Porque la sinceridad y la honestidad duelen, y en ocasiones, decirla en voz alta aleja a la mayoría…

Este corto te ayudará a entender el valor de la amistad

Dicen los poetas que los amigos son ángeles que nos dan alas cuando las nuestras se han olvidado de cómo volar, que no nos dejan tocar el suelo y que, si lo tocamos, nos ayudan a levantarnos. Esto es porque, dicho de otra forma, la amistad es la fortaleza del castillo de nuestra vida.

La base de todo “contrato” de amistad se recrea en un espacio libre de exigencias, de condiciones y de caprichos vanos. Es un sentimiento que nos ofrece oxígeno, aire fresco y vida, que nos acompaña cómodamente, que nos hace sentir queridos, que nos ofrece seguridad.
Y es que la amistad derriba nuestras murallas, nos ayuda a disfrutar del destino, fomenta la inquietud, la ambición, la superación, los sentimientos positivos de confianza y aprendizaje. Porque hay que ser muy amigo para ayudar sin exigir, para acompañar sin presionar y para mostrar sin condicionar.
Amigas-abrazadas

La amistad, un sentimiento que se cultiva

Quien conoce el valor de la amistad sabe que la única manera de crear y mantener ese sentimiento es convirtiéndose uno mismo en el mejor amigo que se puede tener. Esto es importante porque se nos olvida con demasiada frecuencia que el esplendor y la incondicionalidad debe comenzar por nosotros mismos.
Asimismo, los amigos permanecen unidos a pesar de las adversidades y de los defectos, pues precisamente en la unión y en la ausencia de condiciones está el verdadero sentimiento de amistad.
Cuando llegan malas épocas, el sufrimiento es menor en compañía de nuestros amigos, pues el apoyo que recibimos con la simple percepción de su presencia nos llenamos de fuerza para seguir caminando por la cuerda floja.
Cuidar, apoyar, atender y no abandonar a nuestros amigos son los principios básicos de toda amistad.  Esto se refleja de una manera maravillosa en el corto “Cambio de pilas”, el cual narra la historia de la amistad de una anciana enferma y su robot asistencia, una amistad que traspasará cualquier frontera incluso cuando se acaban las pilas…

La importancia de cuidar y proteger a quienes queremos

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por una calle. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta que él, su caballo y su perro habían muerto en un accidente. La caminata era muy larga, cerro arriba, el sol estaba fuerte y ellos estaban transpirados y con mucha sed. Necesitaban desesperadamente agua.
En una curva del camino divisaron un portón magnífico, todo de mármol que conducía a una plaza pavimentada con bloques de oro, en el centro de ella había una fuente de donde emanaba agua cristalina. El caminante se dirigió al hombre que en una garita custodiaba la entrada.
– Buen día.
– Buen día – respondió el hombre.
– ¿Qué lugar es este tan lindo? – preguntó.
– Esto es el Cielo – fue la respuesta.
– ¡Qué bueno que llegamos al Cielo! Estamos con mucha sed – dice el hombre.
– Puede entrar a beber agua cuando quiera – dijo el guardia -indicando la fuente.
– Mi caballo y mi perro también están sedientos.
– Lo lamento- dijo el guarda- Aquí no se permite la entrada de animales.
niño paseando por un bosque con su perro (2)
El hombre quedó desconcertado, pues su sed era grande. Pero él no estaba dispuesto a beber dejando a sus amigos con sed. Así que prosiguió su camino. Después de mucho caminar cerro arriba, con la sed y el cansancio multiplicados, llegaron a un sitio cuya entrada estaba señalada por una puerta vieja semiabierta. La puerta conducía a un camino de tierra, con árboles a ambos lados haciendo sombra. A la sombra de uno de los árboles había un hombre acostado.
-Buen día, dijo el caminante.-Buen día, dijo el hombre.
-Estamos con mucha sed yo, mi caballo y mi perro.
-Hay una fuente entre aquellas piedras -dijo el hombre-. Pueden beber cuanto quieran.
El hombre, el caballo y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed.
-Muchas gracias- dijo al salir.
-Vuelvan cuando quieran- dijo el hombre.
-A propósito, dijo el caminante, ¿cuál es el nombre de este lugar?
-El Cielo- respondió el hombre.
-¿Cielo? Pero si el hombre de la garita de más abajo, al lado del portón de mármol, dijo que ese era el Cielo.
Aquello no es el Cielo, eso es el Infierno.
-Pero entonces- dijo el caminante- esa información falsa debe causar grandes confusiones.
-De ninguna manera- respondió el hombre.
-En realidad, ellos nos hacen un gran favor porque allá quedan las personas que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.

¿Cuáles son las enseñanzas de estas historias?

Tanto el corto como la historia que ilustran este artículo sobre el valor de la amistad, nos muestran cómo debemos apoyar a las personas que tenemos a nuestro alrededor. La verdadera amistad es aquella que se apoya en aquello que une a dos personas sin máscaras, sin egoísmos y sin intereses.
Quizás el mejor amigo no es aquel que lleva más tiempo a nuestro lado o con el que hemos compartido cientos de experiencias durante nuestra vida, sino aquel que te hace sentir especial, que no te abandona y que permanece a tu lado cuando más lo necesitas.
Porque no olvidemos que la amistad y el amor que hay en ella son los ingredientes más importantes de la receta de la vida. Y es que lo más valioso de nuestra existencia no es lo que tenemos, sino a quienes tenemos a nuestro alrededor.
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Los años nos ayudan a elegir mejor a las personas


A medida que vamos creciendo nuestro círculo de amigos se vuelve más selecto. No es que nos volvamos personas antisociales, ni que debido a las responsabilidades no poseamos tanto tiempo para dedicárselo a nuestras amistades. Simplemente, con los años, hemos aprendido a elegir mejor a las personas que queremos que estén a nuestro lado.
Cuando somos más jóvenes, las relaciones interpersonales son todo un misterio. Hay muchas emociones con las que lidiar, muchas decepciones que superar y varias personas tóxicas de las que alejarnos. Con los años, conseguimos eliminar de nuestra vida a todas aquellas personas que no nos aportan nada y que se convierten en una piedra dentro de nuestros zapatos.
“Deben buscarse amigos como los buenos libros. No está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos; sino pocos, buenos y bien conocidos”
-Mateo Alemán-

Elegimos mejor porque aprendemos

Con el tiempo cambiamos, nuestras prioridades se transforman y valoramos situaciones y personas que antes pasábamos por alto. A medida que vamos cumpliendo años, entendemos que es mejor la calidad que la cantidad en lo que respecta a las relaciones. Ahora nos interesan las personas que cuenten, que aporten vibraciones positivas a nuestra vida.
Todo esto es comprensible y natural. Llega un momento en el que somos plenamente conscientes de que nuestro tiempo es muy valioso y desperdiciarlo con personas que no merecen la pena hará que lo disfrutemos mucho menos. Nuestro círculo de amistades se va reduciendo hasta que tan solo queden esas personas que consideramos especiales para nosotros.
amigos mirando paisaje
Pero, esta realidad no es una mera reflexión sino que un estudio ha brindado luz sobre este tema y resuelto a qué edad empezamos a ser conscientes de todo esto. La investigación fue realizada por la Universidad de Rochester, en Nueva York. Este reveló que a los 20 años priorizamos la cantidad de amigos más que la calidad. En esta edad, nos sentimos a gusto con esta decisión.
El tiempo no provoca que perdamos amigos, sino que aprendamos a distinguirlos
No ocurre lo mismo cuando pasamos la veintena y nos sumergimos ya en la edad de los 30. Aquí nos preocupamos ya por tener amigos verdaderos, amigos de calidad que nos alejen de la toxicidad de las relaciones, y también de la tristeza y soledad que muchas situaciones nos provocan. Mejorar nuestro equilibrio emocional es vital en esta época.
Aunque muchas personas puedan sentirse identificadas y este estudio sea una clara muestra de lo que a grandes rasgos pueda suceder, siempre hay excepciones. Dependiendo de nuestro grado de madurez, tal vez a los 20 años empecemos ya a acortar nuestro círculo de amigos o, por el contrario, podemos tener 30 años y continuar prefiriendo la cantidad a la calidad.

Ante quien solo busca crear discordia, usa el silencio

Hay ciertos momentos en nuestra vida que parece que algunas personas solo buscan crear discordia.Ante esta incómoda situación, lo mejor es hacer uso del silencio, alejarnos de lo incómodo y relajarnos.
Muchas veces quien nos está incordiando busca enojarnos y hacernos sentir rabia. Sin embargo, lo mejor es no alimentar esa situación y generar una enorme burbuja de calma. Hacerlo no es fácil, pero sí posible y, sobre todo, altamente beneficioso.
Cada uno tiene unas estrategias que, más o menos eficaces, utiliza en este tipo de momentos. No obstante, siempre es importante que nos hagamos con un gran bagaje anti-estrés que nos permita replantearnos a nosotros mismos en situaciones complicadas como hermosos templos de silencio y calma.
Gestionar las emociones a través de la respiración

Aprender a alejarnos y relajarnos en momentos de tensión

Se habla mucho de cómo educar a nuestros niños a relajarse pero, sin embargo, las recomendaciones para los adultos generalmente brillan por su ausencia. Así, se asume que somos habilidosos en ello y que si no nos controlamos ante quien busca crear discordia es porque no queremos.
Nada más lejos de la realidad. Necesitamos reeducaros para controlar nuestras emociones y manejar estos momentos y lo que nos generan. Así, podemos dar unas pequeñas pinceladas sobre cómo trabajar sobre nuestras emociones:
  • Es sabio contar hasta diez, veinte o lo que haga falta.
  • Podemos hacer un esfuerzo por distraernos con lo que tengamos a mano.
  • Es muy útil centrarnos en nosotros y observar cómo se manifiestan las emociones que nos genera que pretendan generar discordia.
  • Alejarnos del mal momento y revalorar la situación es muy importante.
  • Mantenernos activos y hacer deporte con asiduidad es clave para mantener la calma.
  • Aprender algún tipo de relajación y de respiración a través de disciplinas como el yoga, el pilates o el mindfulness puede salvarnos del descontrol en muchas ocasiones.

vivir con el corazón roto es respirar a pedazos

Asertividad, la clave para combatir las intenciones mezquinas

Cuando hablamos de usar el silencio no quiere decir que debamos ser pasivos ante quien está molestándonos. En realidad la clave está en ser asertivos para conseguir manejar la situación. Para esto es esencial que hayamos comenzado por relajarnos, pues con un estado emocional alterado es probable que no podamos expresar nuestros sentimientos con certeza y templanza, pues nos dominará la ira en vez del enfado.
Porque solo nosotros somos responsables de cómo actuamos y cómo nos sentimos consecuentemente. Revisemos una breve historia para comprender esto de que solo nos afectará aquello que dejemos que nos afecte:
“Juan iba caminando con su padre en dirección al quiosco donde cada día compraba el periódico. Al llegar, estos saludaron de manera educada al dueño, al que se veía malhumorado como cada día.
nota-relajación
Este les respondió con brusquedad y desconsideración. El padre de Juan, mientras recogía el periódico que el otro había arrojado hacia él de mala manera, sonrió y le deseó al vendedor un buen fin de semana. Cuando ambos reemprendieron el camino, el niño le preguntó a su padre:
–¿Te trata siempre con tanta descortesía?
–Sí, por desgracia.
–¿Y tú siempre te muestras igual de amable?
–Sí, así es.
–¿Y por qué eres tan amable cuando él es tan antipático contigo?
–Porque no quiero que sea él quien decida cómo debo actuar yo.
La persona plenamente humana es aquella que consigue ser ella misma. Es un actor de su propia vida, no un re-actor ante lo que dicen o hacen los demás. Actúa por sus propias convicciones, no por reacción a cómo actúan o lo que esperan de él los demás.
Texto adaptado de Sydney Harris

Si eres paciente en un día de ira superarás cien de tristeza


Ser paciente no es ser débil ni cobarde. En ocasiones, es mucho mejor guardar silencio y sosegar el enfado que perderlo todo en un momento de ira descontrolada. Porque la paciencia es la virtud de los corazones tranquilos, capaces de entender que ser prudente en un día de enojo nos evita cien detristeza.
Todos hemos experimentado momentos así. De hecho, en ocasiones, habitamos en el “epicentro” de entornos muy demandantes que ponen a prueba nuestra capacidad de aguante y esa habilidad que debemos tener como buenos gestores emocionales. La ira es como ese gatillo que se dispara cuando perdemos el control y que, lejos desahogarnos, suele traer efectos secundarios que nadie desea.
Aprende a ser paciente, a calmar el enojo, a enhebrar la ira en lazo del entendimiento y la comprensión para darte cuenta que la rabia no soluciona nada, porque lo podemos perder todo.
A la hora de hablar de esas dos grandes virtudes como son el silencio y la paciencia, parece como si estas dimensiones se asociaran más bien a la pasividad, a quien es incapaz de reaccionar. No debemos verlo así. El silencio sabio que no agrade y paciente, permite calmar a la mente para actuar con mayor aplomo, con mayor acierto y templanza.
Te invitamos a reflexionar sobre ello.
manos entrelazadas siendo paciente

Ser paciente, la habilidad de los buenos gestores emocionales

Cuando hablamos de ira, enfado o enojo imaginamos casi al instante la imagen de un niño pequeño con los mofletes hinchados apunto de gritar. Si las rabietas infantiles son de por si una dimensión importante que lejos de obviarse, debemos saber atender para que el niño aprenda a gestionar sus emociones, no iba a ocurrir menos en la edad adulta.
El enfado no expresado nos enferma, pero el enojo que estalla en rabia y agresión también ocasiona víctimas. Sé paciente, calma tu mente y defiéndete sin agredir. Sé sabio.
Hay quien elige “tragarse” el enfado. Hacer como si nada hubiera pasado. Consciente de que ya quedaron atrás los días de gritos y pataletas elige, sencillamente, esconder su enojo, su frustración.No es lo adecuado ni es saludableTampoco es sabio permitir que un enfado se desboque, cual caballo salvaje guiado por la rabia para crear situaciones tan incómodas como destructoras.
Los buenos gestores emocionales aprenden de forma temprana que dos de los enemigos más complejos con los que se debe lidiar son sin duda el enfado y la rabia. Se relacionan además con numerosos cambios fisiológicos que intensifican aún más la sensación negativa y de amenaza. Por ello, a la hora de controlar a un enemigo, lo mejor es conocerlo.

INSTRUCCIONES PARA AMAR



Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento.
Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda.
Abrazar fuerte.
Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible.
Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. 
Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. 
No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. 
No deje nunca de abrazar.
En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. 
La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto.
Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya.
Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas.
Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio conforma una atmósfera imperdible.

*Julio Cortázar /

sábado, 11 de junio de 2016


No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa…
*Martha Rivera Garrido, poeta dominicana


Pensé que nunca iba enojarme con mis hijos. Y lo hice.
Pensé que jamás iba a discutir con mi marido enfrente de ellos.Y lo hice.
Pensé que a mí no me iban a tener que llamar cinco veces para que vaya a ver qué necesitan, pero me pasó.
No estaba en mis planes olvidar comprarles o conseguirles cosas para el cole. Y fallé.
No estaba en mis planes convertirme en una máquina de repetir lo mismo día a día, pero así soy hoy.
Pensé que iba a tener la misma cantidad de fotos de cada uno de mis hijos, pero no fue así.
Juré recordar cada momento de sus vidas, cada primer paso, primera comida, primera palabra, pero no pude.
Estaba segura de que jamás iba a llegar tarde a buscarlos en el colegio o en un cumpleaños, o llevarlos el día que no era con el uniforme incorrecto, pero lo hice. Todo lo hice.
Yo, la "súper mamá", iba a encontrar siempre una palabra justa para las preguntas de mis hijos: no pude y muchas veces respondí "porque no", "porque sí" o "después vemos".
Yo hoy no juzgo a otras, ni por buenas ni por malas. Porque cada mujer es un mundo y cuando se convierte en madre sigue siendo esa persona que era un minuto antes con toda su carga y ahora con la tarea de criar a esta persona tan especial.
Cada una lo hace a su modo, con sus formas y con sus tiempos, todas aprendemos de todas, apoyándonos, con solidaridad, con comprensión, con amor. No juzgues a otras madres, así como no quieres que te juzguen a vos.

-Luciana Torres -



No existe un día más hermoso que el día de hoy.
La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado.
Mi pasado se compone de recuerdos alegres... tristes...
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día...
pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aun más hermoso... pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy.
Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante, dice: presente!!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, SOY.
Por eso:
HOY, te digo que te quiero.
HOY, te escucho.
HOY, te pido disculpas por mis errores.
Hoy, te ayudo.
HOY, comparto lo que tengo contigo.
HOY, me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana.
Porque HOY respiro, veo, pienso, oigo,
sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo...
HOY.. HOY estoy viva. Como TÚ.
desconozco autor

No aceptes
No.
No aceptes lo habitual como cosa natural.
Porque en tiempos de desorden,
de confusión organizada,
de humanidad deshumanizada,
nada debe parecer natural.
Nada debe parecer imposible de cambiar.
Bertolt Brecht



sábado, 4 de junio de 2016

Otra vida


Millones de mujeres en todo el mundo, son maltratadas, física y psicológicamente, casi siempre, eso proviene de su pareja, esposo, novio, o ex...Un jefe, un empleado, un compañero, un vecino....hasta un amig@...... Todos los días, no solo hoy, deberíamos escuchar el grito silencioso, de quien atrapada por el terror, no puede emitir ni siquiera un gemido. La violencia doméstica, rompe huesos, rompe corazones, rompe familias. La angustia, el desasosiego y la incertidumbre, de lo que pueda pasar, deja inmóvil a la mujer, atónita e incapaz de defenderse a ella ni a sus hijos, que son víctimas inocentes de la situación descontrolada, que en medio del miedo y la soledad, no dejan accionar. Se habla de muchísimos casos denunciados......pero...... Y los que quedan en la oscuridad del hogar? Seguro, son muchísimos también, solo, que al no tener herramientas, espacios, coraje, o una mano amiga, que tome la nuestra, y nos diga. Se puede, es difícil, sí, pero se puede......... Ven, sal, fuera......hay otra vida, que te espera........ Yo, fui una mujer golpeada. Por eso, quiero dirigirme a todas las mujeres, amigas, que hoy están atrapadas, en la cárcel del miedo, de la inseguridad, por los motivos que tengas, no importa eso........ Solo deseo desde mi corazón, darte un empujón a la distancia, decirte que vales muchísimo, que hay personas que te aman y necesitan........sana!!!!!!!!! Que mires en derredor, que abras la boca, seguro hay alguien que puede ayudarte........ Que hay otra vida!!!!!!, si!!!!!!! Se puede vivir sin violencia, amiga!!!!! Y eso, es maravilloso.... Nada justifica una dura palabra o un golpe....... Nadie lo merece........ Nadie, menos aún, quien te golpea, merece, una sola de tus lagrimas.......... Otra vida es posible, una vida rodeada de amor, como debe ser......... Sin dejar de ser quien sos, autentica, alegre, transparente... Dejando para siempre, el infierno en el que viviste. Despliega tus alas y échate a volar........... rompe las cadenas, grita, clama, pide!!!!!!! Alguien escuchara!!!!! Disfruta de esta vida, a la que hemos venido, para ser felices..........