Facetas diferentes....

Facetas diferentes....

jueves, 7 de noviembre de 2013


Cuando el agua del océano es llevada al límite, tocada y encendida por el viento, comienza a formar una rizadura que transmuta en ola. Así para con nosotras las mujeres cuando nuestras aguas quietas son encendidas al habitarnos un nuevo ser.

La maternidad es un gran portal iniciático, el momento en que más agua nos habita y toda nuestra sabiduría lunar se ilumina dentro de nosotras para dejarnos escuchar el doble latido de la vida, el tambor de creación que llevamos -idealmente- durante nueve lunas. 

La maternidad es como la punta que inicia la espiral, una vez que en consciencia nos dejamos llevar por ella podemos ser tocadas y transformadas hacia el sendero de belleza pura, en donde nos habremos de encontrar más integradas, más enteras y andando el sendero livianas, con magnificencia. 

Las mujeres tenemos durante su vida varios momentos iniciáticos, en que somos más agua, en que somos más sagradas. Uno de ellos es la Maternidad, el más fuerte, el que más nos puede potenciar y activar nuestra divinidad.