Facetas diferentes....

Facetas diferentes....

miércoles, 31 de julio de 2013


¿Tenemos realmente un centro motor? Se habla del hombre como un ser tricerebral, con tres inteligencias. Una inteligencia es la mente, que no siempre es inteligente, sino solamente discursiva, lógica. La emoción no siempre es inteligente, porque no sabe como conectarse con la parte inteligente de su propio centro. Tenemos la inteligencia del centro instintivo debido a la cual podemos sobrevivir en casos de peligro, y la inteligencia del centro motor.

Esta es la única enseñanza que le da a esta inteligencia del centro motor un lugar acoplado a la inteligencia del centro instintivo, la inteligencia del cuerpo, así podríamos llamarla. La enseñanza de Gurdjieff es la única que atribuye a este centro una autonomía. Todos los otros sistemas de psicología, más que todos los sistemas de psicología de conducta; toman el centro motor como una parte del instinto, pero el centro motor es tan importante que le podemos atribuir una autonomía que tenga su propia inteligencia. Trabaja con una energía muy alta en realidad; si trabaja con su propia energía, el centro debe trabajar con un hidrógeno 24, que es una densidad bastante fina en el universo: ¡Hidrógeno 24! No importa si no lo comprenden pero es mucho más fino y menos denso que el centro intelectual, porque nosotros ponemos lo más alto la mente ordinaria. ¡Esto es un disparate!

Hay una mente que es más fina, una mente más alta todavía, pero no la usamos normalmente, no tenemos contacto con ella. Esto nos levanta la pregunta ahora: ¿es cierto que el centro motor es intervenido? ¿Qué significa ser intervenido? Si algo es intervenido constantemente algo se condiciona, entonces podemos decir que nuestro centro motor, es altamente condicionado. El más importante tal vez para nosotros es el centro motor, y este está altamente condicionado.

¿Por qué es tan importante el centro motor? Porque en realidad nos movemos constantemente en el día con gestos, con movimientos de la cabeza, con el tronco, etc. el Universo es movimiento en realidad, el Universo en sánscrito para los hindúes tiene el nombre Shagat. Uds. lo pronunciarían Jagat, con J. Shagat significa literalmente se mueve. Ellos han demostrado claramente que nuestro mundo grande también se mueve y todo se mueve en el mundo. El no-movimiento es ya en realidad la muerte, el rigor mortis. La vida comienza con el movimiento y termina cuando ya no hay movimiento, aunque sea un movimiento mínimo, solamente el movimiento producido por la respiración. Este movimiento universal es intervenido, es condicionado, es como que alguien interviniera constantemente en la danza de los planetas o de las estrellas, que tienen su propio rumbo y pueden hacer su baile sin intervención dentro de un orden. Nosotros no respetamos este orden porque nuestros movimientos son intervenidos ya desde la niñez cuando se forma el caparazón, cuando se forma la personalidad porque son imitaciones.

Lo curioso es entonces que no tenemos, casi ningún movimiento propio. Todos los movimientos son imitados y por esta imitación, por la vista, por la emoción, la identificación con los padres, abuelos, amigos, etc. se condicionan, después en el colegio se condicionan más por imitación de los otros, con las revistas de los comics, con las revistas sobre cine, televisión, computación, se condicionan más, por la gente sin darse cuenta, imita a las estrellas de cine o de TV, etc.

Este condicionamiento ¿Qué significa? Que los movimientos son reflejos, no son autónomos, si recordamos la palabra “condicionado”, ¿qué significa? Se toma en relación al perro pavloviano, de Pavlov, al que le han puesto comida, y que cada vez que le han puesto comida se toca un timbre, entonces para el perro se formó la asociación, comida - timbre, después no se ha puesto comida pero se ha tocado el timbre, pero el mismo perro comienza ya a comer ,a salivar, es decir los jugos gástricos, debido al timbre, comienzan ya a trabajar; eso es ampliamente nuestra propia situación, aunque no salivamos ya nuestro motor reacciona sin comida, porque hay un toque de timbre. Ese timbre son nuestras asociaciones depositadas desde chicos, desde la niñez.

La prueba de esto la pueden tener todos los que practican Movimientos, cuando se hace un nuevo movimiento y uno habla a la persona que tiene al lado. Si uno hace por primera vez el Movimiento del Primer Obligatorio de poner el puño delante del hombro, una posición que siempre se repite, cada uno inmediatamente quiere ponerlo a su manera, busca su manera, su condicionamiento, se condiciona inmediatamente. No está interesado ni es capaz de poner normalmente en movimiento, en su forma pura como está pedida por el patrón o la ley del movimiento. Todos nuestros movimientos son desviaciones del patrón, porque estamos tan condicionados que nos gusta inmediatamente, condicionarnos más con el nuevo movimiento.

Allí se puede ver el comienzo de un condicionamiento o de un hábito; va desde las muñecas dobladas en los puños, del codo torcido hasta muchos otros hábitos que se forman. Significan que este centro motor está condicionado por la mente, por mis pensamientos que se reflejan constantemente en el centro motor. Hacemos muchos movimientos sin sentido al gesticular, hablando con el centro formatorio, estoy hablando con el centro formatorio, pensando en voz alta, me produce ciertos movimientos completamente sin sentido, que solamente están revoloteando, según el tipo de cada uno.

El centro motor está condicionado también por la emoción. La misma palabra dice la relación que existe entre la moción y e-moción. Moción es como me muevo y emoción es un movimiento que muestro hacia afuera o que me surge desde adentro. Emocionalmente, mis movimientos también son condicionados por mi estado de ánimo, siento una idea, me siento prepotente, mis movimientos son prepotentes; me siento auto-importante, y mis movimientos tienen el sabor de auto-importancia; me siento pesado, y mis movimientos son pesados; me siento deprimido y mis movimientos son deprimidos; estoy en mi salsa y mis movimientos reflejan la salsa. Mi centro instintivo también está condicionado. Si algo me ha caído mal, entonces mis movimientos son correspondientes. El centro motor es como el depositario universal de los otros centros, por eso es el más condicionado de todos.

El trabajo práctico da una posibilidad de aprender a descondicionar. Lo primero es ver como está condicionado. Eso tropieza con una gran dificultad que existe en el posible desarrollo del hombre. Uno piensa que la evolución está en la mente, así como uno lo piensa o como uno lo quiere, está según mi antojo. Pero la evolución es mucho más inexorable en relación con las leyes: mientras estoy condicionado no puedo desarrollarme realmente, no puedo liberarme, porque estoy condicionado con mi cuerpo y con mis movimientos; es una incompatibilidad. Puedo imaginar que me he desarrollado, que he avanzado mucho, pero eso no es real, de ningún modo es real. La verdad amarga es que me falta discriminación de las inteligencias. Para mí, inteligencia es todavía mi mente.

Con la inteligencia de mi corazón, de mi emoción, muy poca relación tengo, porque es una inteligencia alta, también de un hidrógeno más alto que el 48. El H48 es pensamiento discursivo, lógico, chato, discriminativo, y más que todo por la discriminación por opuestos, por un pensamiento dualista. Ese pensamiento no alcanza para la inteligencia del corazón. La inteligencia del corazón es sintiendo en tríadas, es sintiendo un tercer factor, es sintiendo los dos opuestos a la vez, sin identificarse con los dos opuestos. Esa inteligencia la encontramos muy poco porque nos dejamos arrastrar por los opuestos, hacia este polo o hacia el otro polo, el famoso si o no, bien o mal, me gusta o no me gusta, etc. Mientras estamos en este vaivén es muy difícil conectarse con la inteligencia del corazón.

Es la antigua inteligencia del corazón, llamada así por los egipcios. Distinguir entre la inteligencia del corazón y la inteligencia de la mente es difícil. Distinguir entre la inteligencia de la mente y la inteligencia del centro motor es difícil. Cuando hablo de inteligencia del centro motor me refiero a la parte más superior del centro, no a la parte más mecánica, más condicionada, sino a la propia parte inteligente del centro motor. Para el desarrollo es necesaria la discriminación entre los centros. Si somos sinceros nos falta mucho todavía para llegar a una clara discriminación entre estos centros y cuando estoy en uno o en el otro. Todavía hay una salsa que lo impide hago una mezcla más o menos. Esto es como Ud. se representan por ej. Un cubo, y dentro de este cubo hay cuatro rincones: en uno está mi mente, pero no es la mente libre, no es la inteligencia alta. En esta analogía la mente está arrinconada, esa es la perspectiva de la mente, esa es mi perspectiva, que tiene sus sub-perspectivas, la perspectiva como los ingleses dice del gusano: worm-perspective; los alemanes dicen: la perspectiva del sapo; la perspectiva de abajo y tiene también la perspectiva de algo más alto. Pero la mente es perspectívica, eso es muy importante, mi pensamiento es muy perspectívico, porque es del rincón, no es de la totalidad del cubo.

En el otro rincón, está mi emoción. Mi emoción todavía está más arrinconada o perspectivizada, porque mi emoción es la emoción de mi pequeño mundo, de mi pequeño barrio, de mi pequeño drama, de mi pequeña historia personal, que no es ni una gota en el océano del gran acontecer universal, pero para mí es la más importante, porque la veo perspectívicamente fascinada y tomada por esta perspectiva de mi emoción arrinconada. Así ya tenemos dos rincones condicionados. El tercero, lo llamamos mi instinto, incluyendo el sexo, eso también es mi pequeño mundo donde cada uno tiene su mundo, su perspectiva del sexo, pero en realidad todo esto le sucede. En mi perspectiva de las sensaciones que tengo ,estas también están condicionadas por mis gustos y mis preferencias, disgustos o idiosincrasias.

Tercera perspectiva del tercer rincón. Todos mis centros se ven perspectívicamente. El centro motor también, como está condicionado emite todo por esta perspectiva desde su rincón, que es mis costumbres, mi historia personal, mis hábitos, etc. Como hemos hablado antes. En realidad yo debiera estar en el centro de todo, en el centro del cubo, por eso mi mundo es tan parcial, porque todo en mí está condicionado, no somos uno. Estoy en este cuarto o en dos cuartos, pero siempre son dos perspectivas de algo. Nunca estoy en medio de este cubo. Si estuviese en el centro de esto tendría una condición nueva, una condición maravillosa, una condición desconocida para todos nosotros. Sería estar en medio de las condiciones. Fíjense bien y grábense estas palabras en su corazón: estar en medio de las condiciones. Pero esto está muy lejos, pero tal vez va a llegar el momento en sus vidas en la cuál yo no estaré más y Uds. podrán recordar estas palabras. ESTAR EN MEDIO DE LAS CONDICIONES. No solamente LAS condiciones, sino SUS condiciones. En medio de sus condicionamientos. Eso sería la realidad del cubo, la realidad de mi vida, la realidad de lo a-perspectívico; en esta realidad, YO SOY.
Carlos Matchelajovic